jueves, 30 de agosto de 2012

De que me sirve...


Buenas, como va la semana? Quiero compartirles algo que escribí hace un par de días, tal vez alguno se pueda sentir identificado, tal vez solo pueden apreciar y compartir estas palabras con amigos o conocidos, dejar algún que otro comentario positivo o negativo, todo es constructivo. Lo cierto es que escribí una vez mas, para poder desahogar, tal vez un grito hubiese bastado, pero quise ahogarlo con estas palabras...


DE QUE ME SIRVE.

De que me sirve la luna de que me sirve el sol,
sino tengo el brillo de tus ojos…
De que me sirve toda el agua de los mares,
si te escurres entre mis dedos, dejándome sin nada.

De que me sirve la dulzura, de que me sirven los chocolates,
cambio todos los que me diste por un beso más.
De que me sirven las flores, que se marchitan,
sino perfuman el recuerdo de tu adiós.

De que me sirve la calma, de que me sirve la paz,
Si desataste una guerra en el alma.
De que me sirve, pedirle a mi Dios, de que me sirve?
Si no vas a volver a mis brazos.

De que me sirven las palabras, de que me sirven los consejos,
si ellos no entendieron nuestros sentimientos…
De que me sirven los años, de que me sirve el tiempo,
Si por ellos perdí hasta mi último sueño.

De que me sirven los secretos, de que nos sirvieron,
si durante un año fueron solo nuestros…
De que nos sirve la libertad, de que nos sirve la luz,
si esta sociedad no supo aceptar…

De que me sirven los recuerdos, de que sirven esos momentos,
si solo hacen extrañar…
De que me sirve borrarte, de que me sirve ocultar
si estas clavada en mi mente, en mi ser…

De que me sirve el verano, de que me sirve el fuego,
si dejaste que el invierno se anidara en mi…
De que me sirve estar lejos, de que me sirve tu amistad,
Cuando este pibe de barrio te aprendió a amar.

No vas a ver nunca hacia atrás,
dejando este corazón latiendo lentamente con dolor,
 creyendo en vano, que todo es pasajero....
Sabiendo en realidad que no vas a volver y me olvidaras.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Espíritu Ganador (segunda parte)

Después de algunas semanitas un poco turbulentas, vuelvo con lo prometido,  la segunda parte de la nota de la revista nueva CON ESPÍRITU GANADOR realizada por (Agustina Tanoira) así que como dicen alguno, lo prometido es deuda.
Para arrancar me gustaría hacer una breve introducción, no tirar la nota porque si, ni que sea un copiar y pegar solamente, como nos pasa a muchos de mi generación Y.
Comparto esta nota, no por el hecho de sentirme un GANADOR, sino porque comparto muchas de las opiniones y conclusiones, en lo personal creo que no se trata de ser un GANADOR aunque la sociedad nos marque los extremos, sino no sos nada. Para mi se trata de dar lo mejor cada día, apostar a mas a pesar de las caídas o las victorias, salgan bien o no las cosas, siempre dejar todo en la cancha, en el partido de la vida...Eso es lo importante, todo depende de como uno toma las situaciones, como reacciona ante los diferentes obstáculos o pruebas de la vida.



Espero que al igual que en mi caso, puedan sacar cosas positivas y tal vez porque no, sentirse identificados, o evaluar que cosas deberían cambiar o mejorar. Ahí les va!!!

Así como muchos deportistas no bajan los brazos hasta el último minuto del partido, también en la vida es posible tener un espíritu ganador para enfrentar las adversidades. ¿Cómo lograrlo?

¿Qué tienen en común Abraham Lincoln, Walt Disney, Beethoven y Rodin, además de haber pasado a la historia como consa­grados? Que no les fue fácil conseguirlo. Al primero le llevó veintiocho años y una concatenación de fracasos convertirse en uno de los más grandes presidentes de los Estados Unidos; el segundo enfrentó el rechazo de muchos editores de periódicos que le aseguraron que no tenía ningún ta­lento para el dibujo; el músico alemán fue un pésimo violinista y su profesor consi­deraba que no tenía futuro como compo­sitor; y el escultor francés fue descripto como el peor alumno de su escuela y fra­casó tres veces en su intento por ingresar a estudiar Bellas Artes.

Lo curioso es que ninguno, a pesar de las desilusiones, de la falta de confianza y las adversidades, se dio por vencido. No son los únicos; hay miles de historias similares y el deporte suele ofrecer un buen muestrario de esto. “Uno fue Björn Borg, ex número uno en te­nis; otro, Guillermo Vilas, que inventó ‘la gran Willy’, un golpe que sintetiza exacta­mente esto”, confirma Marcelo Roffé, pre­sidente de la Asociación de Psicología del Deporte Argentina y máster en esta disci­plina en la Universidad Complutense de Madrid. “Pero también Messi, que luego del tratamiento para crecer y al superar esa ad­versidad quedó fortalecido, y Manu Ginóbili, a quien le decían que era muy flaquito pa­ra jugar al básquet”.

¿Es posible entrenar un espíritu optimista y ganador, y mante­nerse luchando aun cuando las adversi­dades parecen no dar tregua? En princi­pio, sí. Y en esto, los especialistas consul­tados coinciden en que, al igual que con los músculos del cuerpo, es importante entrenar las emociones para no sucumbir al primer intento. Lo demás es motiva­ción… y suerte.


Luchadores, ¿nacen o se hacen?


Sin duda, el carácter también importa, aunque no es solo una cuestión de carác¬ter. “ También la educación –o, mejor dicho, la falta de esta– en el valor de perseverar in¬cide y mucho”, explica el coach Enrique Navarro, y agrega que convertirse en un luchador requiere un cambio de paradig¬ma mental. Esto, que suena tan fácil, es en realidad bastante difícil si no se está acompañado de las personas correctas y en el medio adecuado.

Como Séneca, considera que “vivir es guerrear, es pelear” y que “frente a los avatares de la vida podemos optar por el lamento y la inculpación a terceros, o bien tomar las riendas de nuestra montura y decidir hacia dónde queremos dirigirnos”.

En la vida, los problemas y las crisis no pueden evitarse; lo importante es qué hacer con ellas. Carlos Alberto Sánchez, consultor, disertante sobre comunicación personal e interpersonal y creador de la terapia comunicacional, prefiere pensar que no existe eso de “darse por vencido”, sino simplemente que se trata de personas que carecen de objetivos motivadores para seguir luchando. “La mayoría de las personas que alcanzan el éxito -entendiendo este en el más amplio sentido de la palabra- lo hacen por la pasión que sienten: saben lo que quieren y hacen lo necesario para conseguirlo. Son personas muy motivadas”, manifiesta. Esto significa que tienen una fuerza interior que los impulsa a perseguir sus objetivos pese a todo. 


El partido de la vida


“El deporte enseña a hacerse fuerte
 frente a las adversidades, a transformar un traspié en una oportunidad, a aprovecharse de las situaciones adversas… todo remite a lo mismo”, agrega Roffé, autor de ocho libros acerca del tema. “El que no aprende a perder a edad temprana tampoco aprenderá a ganar. Muchas veces la gente común debe hacer terapia para desarrollar estas características que, en general, el deportista de elite ya posee”. Si no, cómo entender que ante una inminente derrota, el jugador siga compitiendo como si siempre tuviera la posibilidad de ganar.

Desde los deportes individualistas, como el tenis, hasta los de equipo, como el rugby, suelen ser una demostración magistral del espíritu de lucha. “Los profesores de Educación Física desde la escuela les enseñan a los niños que lo importante no es ganar sino competir. Y realmente esa es una gran verdad”, destaca la licenciada Fernanda de Alva, psicóloga del deporte. “Lo importante es tener un espíritu competitivo que permita sostener un desafío hasta el final. Así que el ser un ganador es solo una consecuencia de la primera instancia”. En definitiva, no se trata de querer ganar o ganar, porque esto puede crear un efecto contraproducente y frustrante.







“La historia del deporte está llena de jugadores que no llegaron a ser lo que podrían haber si­do por confundir: ‘ganar siempre’ con ‘ser un gran jugador’, sigue De Alva. “En el depor­te se necesita de esfuerzo, constancia y can­sancio físico y psíquico para poder aprender que ganar y perder son dos caras de la misma moneda”. Y seguramente algo más: ser positivo. Esto es, enfocarse en los objeti­vos y no en los obstáculos.


 Bueno gente, una vez mas espero que les haya servido el post, la nota en si, que puedan sacarle el jugo y recuerden siempre Si me caigo siete veces, entonces, me le­vanto ocho”. ¿Cómo lograr esta perseve­rancia y confianza? “Con trabajo en uno mismo. No existen fórmulas mágicas”
Saludos!!!

miércoles, 1 de agosto de 2012

Espíritu Ganador

Hace algunas semanas, leí un articulo muy interesante, en una de las revistas de interés que sigo, tal vez muchos la conozcan es la revista Nueva del diario la capital. En este caso, la nota es realizada por Agustina Tanoira. Donde desarrolla en varios puntos como obtener un espíritu ganador. Por mi parte voy a dividir la nota en dos publicaciones, para que se pueda apreciar el contenido mas detenidamente y poder comprender, siguiendo un hilo. También van a encontrar tips, para todos los días, mejorar su autoestima.Ahí les va!!!
Nosotros y los miedos 

El miedo paraliza, pero también puede ser un gran motivador. “El hecho de no saber qué se avecina nos produce miedo anticipado, y este es el peor de los temores, ya que provoca más sufrimiento que la propia situación desagradable que intentamos evitar”, escribe Rojas. Un estudio neurológico efectuado en Estados Unidos mediante resonancias magnéticas descubrió que la preocupación por lo que pueda suceder se nos graba en el cerebro igual que si hubiera ocurrido de verdad. A este suceso lo denominan “circuito del miedo”. ¿Cómo desactivarlo? Concentrándonos en el aquí y ahora y no dejándonos dominar por los pensamientos negativos ni las conjeturas. Otro ejercicio para incorporar a la rutina de entrenamiento mental.  

Mentalidad ganadora

  “Solo con cambiar el vocabulario, es posible convertirse en un luchador”, afirma Enrique Navarro. Por eso, una de las primeras recomendaciones que hace es tratar de pensar –y hablar– solo en forma positiva y poner en práctica la repetición de afirmaciones positivas, esto es, frases positivas expresadas en forma de sentencias que indican qué es aquello que deseamos. Entre los ejemplos que cita Navarro, están los siguientes:

• Yo soy una persona valiosa.
• Yo soy perseverante.
• Yo tengo fe en mí mismo y en mis capacidades.
• Yo soy un luchador y siempre le hago frente a la adversidad.

“Si leemos en voz alta esta lista tres veces, como mínimo, en algún momento, dependiendo de la firmeza de nuestros paradigmas anteriores, empezaremos a reemplazarlos por otros mucho más optimistas y efectivos”, concluye Navarro.





Conócete a ti mismo 

 Se dice que estas palabras estaban en la puerta del templo de Apolo en Delfos. A lo largo de la historia, los líderes espirituales han hecho referencia a esta máxima para significar el primer paso hacia el crecimiento personal. Los expertos coinciden en que juega un rol fundamental. De Alva explica: “En psicología del deporte buscamos ante todo que el individuo reconozca sus atributos positivos y negativos. Que pueda comprender cómo impactan en su rendimiento las diferentes situaciones o contingencias de la competencia”, y agrega: “La diferencia entre ‘un excelente deportista’ y ‘un gran jugador’ es que el segundo puede poner en juego un ‘plus’ y es que en su mente no se formen muros que le digan: ‘Ya está’ o ‘No doy más’. Carlos Sánchez asegura: “La persona debe tener una comunicación personal consciente que le permita enfocarse en los aspectos potenciadores de su personalidad y de su vida en general”.

 Bueno amigos, espero que les haya servido. Dejen sus comentarios y sugerencias.Saludos.