sábado, 23 de mayo de 2009

Ganadores

Estan los que usan siempre la misma ropa,
los que llevan amuletos,los que hacen promesas,
los que imploran mirando al cielo,
los que creen en supersticiones y...
Estan los que siguen corriendo,
cuando les tiemblan las piernas,
los que siguen jugando,cuando se las acaba el aire,
los que siguen luchando,cuando todo parece perdido,
como si cada vez fuera la ultima vez,
convencido que la vida misma es un desafio.
Sufren pero no se quejan,
porque saben que el dolor pasa,
el sudor seca,el cansancio termina,
pero hay algo que nunca desaparecera...
La satisfaccion de haberlo logrado,
En sus cuerpos hay la misma cantidad de musculos,
en sus venas corre la misma sangre,
lo que los hace diferentes es su espiritu,
la determinacion de alcanzar la cima,
una cima a la que no se llega,
superando a los demas,sino superandose a uno mismo...

martes, 19 de mayo de 2009

Las etapas de la vida

Siempre es preciso saber cuando se acaba una etapa de la vida.
Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.
Cerrando círculos o cerrando puertas o cerrando capítulos.
Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos,
dejar ir, momentos de la vida que se van clausurando.

Termino con su trabajo?
Se acabó la relación?
Ya no viene más a casa?
Debe irse de viaje?
La amistad se acabó?

Puede pasar mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en devolver el cassette y trata de entender porque
sucedió tal o cual hecho. El desgaste sería infinito porque en la vida,
usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas, estamos
abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas,
o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado.
Ni siquiera preguntandonos por lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar,
hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos ni adolecentes tardios, ni empleados de empresas inexistentes ni tener vínculos con quien no quiere estar vínculado a nosotros.

No, ¡ los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar.

Los cambios eternos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, hay que aprender a perder y a ganar.

Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente. El pasado, ya pasó. No espere que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere a que alguna vez se den cuenta quien es usted.

Suelte el resentimiento, el prender "su televisor personal", para darle y darle al asunto, lo unico que consigue, es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida esta para adelante, nunca para atras, porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse, ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que no clausura, posibilidades de regresar?........A qué?, necesidad de aclarasiones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron.

¡Sí puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo! si no, déjelo ir, cierre el capítulo dígase a usted mismo que no, que no vuelve, pero no por orgullo ni soberbia sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio.

Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto no hay nada a que volver.

Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo, ni usted será el mismo ni el entorno al que regresó será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, amor por usted mismo, desprender lo que ya no esta en su vida, recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir, porque cuando usted vino a este mundo "llegó" sin ese adhesivo por lo tanto es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin el. Sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr todo, porque le repito, ¡Nada ni nadie es indispensable!, sólo es costumbre, apego, necesidades.

Pero ...............cierre, clausure, limpie, tire, oxígene, desprendase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

¡Esa es la vida!.

Paulo Coelho

TED Estendiendo Valiosas Ideas



Viedo tomado del url http://abcrecursoshumanos.blogspot.com/2009/05/matan-las-escuelas-la-creatividad.html



Podemos decir que Sir Ken Robinson es un ejemplo de buen orador. En su discurso dice cosas muy ciertas, como la extraordinaria capacidad que tienen los niños y se derrocha despiadadamente, cuantas veces habremos escuchado a los adultos decir no hagas esto no vas a ser músico, como artista te vas a morir de hambre u otras tantas cosas similares. El problema en la educación esta en que la creatividad es tan importante como la alfabetización y no se le da importancia.El relato de la niña es un ejemplo excelente, tiene una respuesta que deja sin palabras a la maestra, al igual que el relato del niño. Refiriéndome a esto me gustaría decir aunque suene raro q a menudo me detengo a escuchar a los niños para oír lo q piensan (aclaro no soy pedofilo), pero en verdad dicen cosas sorprendentes para su edad, siempre tienen una respuesta inesperada o expresan cosas q uno ni sabe de donde las saca, realmente esto es admirable.Un ejemplo de estos que bajo a mi realidad es la primita (Paulina) de mi novia, la pau tiene 5 años la y puedo asegurar q desde que aprendió a hablar ha dicho cosas mas brillantes que mi hna de 19.Realmente Pienso que TODOS LOS NIÑOS NACEN ARTISTAS.Otra de las cosas con lo que relaciono el discurso es con una película muy buena, que vi hace poco, protagonizada por Antonio Banderas “take the lead”Inspirada en la vida de Pierre Dulane, un bailarín profesional que rompe algunos esquemas y se dedica a enseñar voluntariamente en las escuelas publicas de New Cork. Lo relacionado es como el arte, en este caso el baile puede abrir la mente de las personas, sentir, mirar las cosas desde otra perspectiva y poder solucionar problemas.Por eso creo que el arte tiene una gran importancia para poner en movimiento la creatividad, y es nuestra obligación poder dejarle desarrollar estas herramientas tan valiosas a las generaciones futuras.

Por: Pablo Sugamele

miércoles, 6 de mayo de 2009

CIRUELO-"El Señor de los dragones"-una entrevista profunda donde la creatividad no tiene limites

Su nombre da la vuelta al mundo de la mano de dragones y hadas, y son famosas las ilustraciones que hizo para George Lucas. Ahora, las culturas ancestrales del sur argentino han atrapado la tinta de este artista top del Fantasy Art que también es conocido por su técnica petropictos, el arte de pintar sobre piedras.

Tiene los ojos oscuros, mirada profunda y voz calma. El pelo lacio echado para atrás y un aura de naturalidad permanente completan el estilo singular de Ciruelo. Su personalidad es firme y, aunque haya colas de gente cerca de nosotros esperando turno para pedirle una dedicatoria, él conversa sereno; parece saber que luego dispondrá de tiempo para saludar a cada uno sin sobresaltos. Ciruelo escucha, habla y observa con clara resolución. Así, nuestra charla avanza de forma ágil y concreta.
Gustavo Cabral, más conocido como “Ciruelo”, es argentino, nació en Buenos Aires en 1963 y desde hace más de veinte años vive cerca de Barcelona con su mujer Daniela y sus dos hijos, Lys y Angelo. Ama la naturaleza y no tolera demasiado el bullicio de las grandes ciudades, por eso optó por un lugar más pequeño como Sitges, que ya había atrapado al pintor Santiago Rusiñol, uno de los maestros del modernismo. Quizá la magia de la luz haya sido una de las claves que tanto capturó la atención de él y muchos otros artistas ligados a aquel movimiento posimpresionista. Desde allí, situado en la cima de una montaña cercana al Mar Mediterráneo, Ciruelo trabaja, se inspira y desarrolla sus múltiples actividades. Exposiciones, ilustraciones para libros, portadas de discos y films, que se producen en diversos países, forman ese rosario de convocatorias permanentes que lo impulsan con su arte en presentaciones y ediciones impactantes.
Nadie sospecharía que este artista es daltónico, es decir, no percibe determinados colores y confunde algunos. Sin embargo, este rasgo no le ha impedido desplegar sus dones por el arte en una nutrida variante cromática que viene utilizando para sus composiciones fantásticas.
Sin pausas, desde muy joven Ciruelo ha mantenido una verdadera pasión y firmeza en su carrera, y hoy se ha convertido en un artista de culto, admirado, especialmente por el público juvenil, amante de su universo de ilusión. Una gran exposición en el Centro Cultural Recoleta presenta sus obras hasta el 22 de marzo. “El señor de los dragones”, como lo llaman sus fans, también es músico, y sus composiciones acompañan las enormes figuras que escenifican un mundo de sueños y fantasía.

Conocimiento ancestral
Este arte basado en elementos fantásticos logra emocionar y sorprender. Es posible que sea una de las claves de Ciruelo: su sello que llega de forma directa, pero también subliminal, y cautiva la sensibilidad del espectador. Más allá de los personajes que él elige para sus creaciones (hadas, dragones, elfos, duendes y tantos otros extraños seres del bosque) a lo largo de su trayectoria puede apreciarse un recorrido por las leyendas más ancestrales de distintas culturas, tanto europeas como americanas.
–¿Por qué ahora las leyendas de la Patagonia?
–Es nuevo a nivel masivo y público. Pero lo cierto es que desde siempre estoy interesado en la Patagonia; continuamente he hecho algunos trabajos para mí, para consumo propio: dibujitos y escritos también. Algunos de ellos vieron la luz a través de mi Cuaderno de viajes, que salió hace ya cinco años. Ahí pude dejar traslucir algunos de estos intereses que siempre tuve. Se ve ahora en mi trabajo, pero es algo que ha estado ahí antes…
–¿Cuál sería el núcleo de las leyendas en el sur argentino?
–Desde muy chico ya me interesaba la cosmovisión de las culturas ancestrales. Como soy argentino, entré en contacto con cosas que tenía aquí, a mano. Cuando me fui a Europa, por una cuestión profesional, pero también porque me gustaba, conocí la cultura celta, por ejemplo. Me encanta, y dediqué gran parte de mi carrera a ilustrar cosas relacionadas con ese mundo. A medida que me fui convirtiendo más en artista que en ilustrador, comencé a introducir las cosas que a mí me interesaban. Casi te podría decir que prácticamente no hay diferencia entre la cosmovisión de los mayas, incas o mapuches, con la de los celtas.
A mí lo que me interesa es el ser humano en relación con el entorno natural; a partir de ahí, hay un montón de conocimiento que uno adquiere directamente de la naturaleza y de ciertas fuerzas que operan en el mundo. Con lo cual, no hay diferencia entre todas las culturas ancestrales. Cuando supe eso, me daba igual que fuera uno u otro, me interné en eso.
–¿Ha influido también la literatura?
–Para mí la literatura siempre tuvo un lugar predominante: empecé a leer historietas a los siete años. A los quince leía a Castaneda, que me presentaba un mundo en el que yo ya venía indagando. Lo interesante es cómo él enfocó su obra, en una visión impar acerca de la forma en que vivían otras culturas cinco mil años atrás. Hace cinco años decidí escribir un libro sobre hadas y dragones, tema por el que me conocen en todas partes del mundo, pero le agregué el arte. El protagonista de mi historia es un niño llamado “Kume”, que ama dibujar. Ello me permite agregar un montón de cosas acerca de la visión del artista y de los niños artistas. Es lo principal. Quiero darle la categoría que tiene eso, su importancia. En esta sociedad de consumo, esta cuestión está menospreciada.
–¿Es quizás una de las causas por las que has escrito el libro?
–Es una de las excusas que me llevaron a hacerlo. La otra, por supuesto, es también el acercamiento a la cosmovisión precolombina, siempre desde un punto de vista lúdico, de la mano de una literatura fantástica que pueda atraer, en especial, a los lectores jóvenes. El que después quiera indagar un poco más va a encontrar todo el trasfondo. Pero yo no tengo más pretensión que hacer mi obra lúdico-fantástica, de diversión artística y entretenimiento. Cuando ya había comenzado a escribir este libro, entré en contacto con gente originaria de comunidades incas y mapuches que está continuando la tradición originaria.
–¿Viajaste mucho por América?
–Sí. Estuve bastante tiempo en Perú, sobre todo en Machu Picchu y en el Valle Sagrado; ahí me deleité con experiencias y conocimientos muy fuertes que me entraron de golpe. Hice tres viajes por la Patagonia que me marcaron un par de perspectivas fundamentales. En uno de esos viajes, descubrí la leyenda de Trentren y Caicai, que son las dos serpientes aladas presentes en la mitología mapuche. Era la primera vez que escuchaba hablar de “dragones” patagónicos. Ahí terminó de hacer clic toda mi historia, y la orienté para ese lado.
–Existe algo llamativo en tus petropictos: pareciera verse el “alma” de las piedras.
–Sí. Eso es algo que no puedo explicar con palabras. Se trata de un fenómeno mágico, muy interno, cuya única manera de expresarlo es así. Hay mucha gente que lo percibe. He visto gente emocionarse y llorar frente a estas piedras pintadas.
–El elefante que integra la exposición es conmovedor…
–Ese elefante tiene diez minutos de trabajo. Pero le capturé la esencia muy rápido. Le pregunté al elefante: “¿Qué estás haciendo acá?”. Lo empecé a pintar y se manifestó con una rapidez, soltura y naturalidad, que dije: “Estabas esperando que yo te viera”. Finalmente las piedras almacenan información. Lo que te estoy diciendo ahora es mapuche, inca, maya y celta. Todo a la vez. Pero, al mismo tiempo, es digital, es el mundo virtual en el que vivimos, en el cual en una nada de un milímetro por un milímetro se almacenan gigas de conocimiento, bibliotecas enteras, músicas, poses. Estamos viviendo en un mundo virtual que no entendemos, pero que tiene que ver con lo otro.
Estamos trabajando todo el día para conseguir materia; desperdiciamos nuestra vida para conseguir cosas materiales. En realidad, no debería ser así. No vinimos al mundo para esto, sino para estar caminando por la montaña, beber agua de un arroyo, jugar con nuestros hijos todo el día. La vida tiene que ser lúdica, artística, creativa. Hay que darse cuenta de que uno, para alimentarse, con una hora al día que trabaje cuidando sus plantitas es suficiente. Cuando se tienen que trabajar diez horas para conseguir comida, en realidad se está trabajando para conseguir un montón de recursos que se los lleva otro. Ni siquiera esos recursos están bien distribuidos. Ahí está el problema.
–¿Qué rescatás, entonces, de las piedras?
–Lo que a mí me ocurre cuando pinto una piedra es un acto de energía de la que poco puedo explicar, porque es intransferible. Sólo queda la posibilidad de que alguien pueda interpretar, a través de ello, la magia que hay almacenada. Entonces, si escapa, puede desencadenarse la magia a través de la creación. De eso se trata una muestra de estas piedras.
–¿Qué sorpresas te ha ido dejando la itinerancia de tu obra por el mundo?
–Millones de sorpresas. Millones y continuas. Quizás las más fuertes vienen de parte de chicos de cinco, seis, siete años, de cualquier parte del mundo. Anualmente asisto a eventos y exposiciones en Italia, Estados Unidos, Alemania, Francia, España, Holanda. En todas partes pasa exactamente lo mismo: de repente hay chicos que, nadie sabe por qué, empiezan a dibujar dragones; tienen mensajes, sueños, visiones. Sus padres no saben cómo tomarlo y me los traen a mí. Entonces, cuando yo hablo con estos chicos, me encuentro con una cantidad de conocimiento insólito para un niño de cinco años. Me dicen cosas que a mí me llevaron veinte años descubrir. Eso creo que es lo más curioso, lo más fuerte. Me encanta también que muchos padres vengan a mí para tratar de orientar a sus hijos que dibujan todo el día. Me muestran los dibujos, yo opino. Esa es otra parte de mi trabajo que adoro.
Tengo una conexión muy fuerte con los chicos. Ahora que tengo dos, uno de once años y una de siete, estoy redescubriendo su mundo. Es una de las experiencias más fuertes de mi vida. Identifico qué es lo que ellos están aprendiendo y qué es lo que están trayendo de información. Información que traen no sé de dónde. Traen conocimiento de algún lado. Bueno, creo que con todos los chicos pasa lo mismo, pero como con ellos convivo las 24 horas del día, lo veo y me deslumbra.
–¿Próximos planes?
–En este momento estoy escribiendo un libro titulado Cuaderno de sueños de Ciruelo, que continúa la serie de Cuaderno de viajes. Tiene el mismo formato. Son dibujos que voy haciendo en distintos lados, muy espontáneos. Ejercito la improvisación. Podríamos denominarlo “escritura automática”. Me pongo a dibujar y, de repente, salen cosas que me sorprenden. A veces vienen acompañados de textos.
Quiero dejar en claro que las pequeñas ideas que afloran, preguntas, cuestionamientos, dudas, certezas son la base de mi arte en general. Estoy “desnudando” la esencia de mi creatividad.

Por: Patricia Delmar
Fuente: Revista Nueva